domingo, diciembre 10, 2006

El gas de la muerte

Auschwitz (Poland) - April 2006
© Monde

"El exterminio tenía el desarrollo siguiente:
A los judíos destinados al exterminio se les llevaba de forma tan tranquila como era posible a los crematorios - aparte a los hombres, aparte a las mujeres. En el guardarropa los prisioneros empleados en el Sonderkommando decían a los judíos en su idioma materno que habían venido allí sólo para el baño y el despioje y les amonestaban para que pusieran sus cosas en orden y sobre todo encontrarlas rápidamente después del despioje. Los mismos presos del Sonderkommando tenían mucho interés en que todo pasara rápiada, eficaz y tranquilamente. Después de desnudarse los judíos pasaban a la cámara de gas provista de duchas y tubos de agua, lo cual daba una impresión total de baño. Primero entraban las mujeres con los niños, luego los hombres que siempre eran menos numerosos. Todo esto casi siempre se desarrollaba en tranquilidad porque los presos del Sonderkommando tranquilizaban a las personas inquietas o a las que ,tal vez, presintieran la desgracia. Además, dichos presos, así como uno de los SS quedaban en la cámara hasta casi el último momento.Luegola puerta se atornillaba rápidamente y los desinfectadores, que ya estaban esperando, a través de unas aberturas en el techo inmediatamente echaban ciclón que bajaba hasta el suelo por unos conductos especiales. Esto ocasioanaba la propagación inmediata del gas. A través de una mirilla en la puerta podía verse las personas que estaban más cerca de los conductos de entrada del gas inmediatamente se caían muertas. Casi un tercio de las víctimas se moría en seguida. Los demás empezaban a apretarse, gritar, tomar aire. Dentro de poco el grito se convertía en un estertor y depués de unos minutos todos estaban tumbados. Pasados 20 minutos como máximo ya nos e movía nadie. En una media hora después de echar el gas se abrían las pueras y se encendía la ventilación. Inmediatamente se procedía a quitar los cadáveres. No podían observarse ningunos cambios corporales, ni calambres ni cambios de color. Sólo después de permanecer más tiempo, es decir, pasadas algunas horas , solían aparecer manchas verdoas mortuorias. Asimismo, el ensuciamiento con excrementos era poco frequente. No se constataban ningunas lesiones . Las caras no estaban desfiguradas. Después el Sonderkommano quitaba a los cadáveres los dientes de oro y a las mujeres se les cortaba el pelo, y luego los cadáveres subían en ascensores arriba, a lor hornos que ya estaban encendidos."
- De las memorias del comandante del campo de Auschwitz, el SS- Obersturmbannführer Rudolf Höss -

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